domingo, 28 de octubre de 2012

A veces pensamos que cuando escuchamos que algo es "biodegradable" es algo nuevo y sofisticado... en parte sí y en parte no. No es algo nuevo ya que casi todo lo que usamos comúnmente puede degradarse con el paso del tiempo en sustancias o compuestos más sencillos que el material original. La parte sofisticada es acelerar este tiempo de degradación... de ahí los productos que Einsbledt fabrica y comercializa.

Pero... ¿qué significa exactamente biodegradabilidad? 

Según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) se define como la característica de un compuesto para degradarse al estar en contacto con una determinada población microbiana, o bien, a un compuesto en el cuál su biodegradación no empieza sino hasta que una población de microbios se aclimate al medio y puede ocurrir tras un determinado tiempo (horas, días o semanas).

La métrica estricta de la OCDE para considerar un detergente altamente biodegradable es de 90 - 95% en 14 días y un detergente poco biodegradable, menos de 35% en el mismo período de tiempo.


El ejemplo del plástico

En esta ilustración, podemos conocer el proceso de degradación poniendo como ejemplo el plástico. El plástico es un compuesto químico proveniente de la familia de los polímeros (macromoléculas de gran masa molar y unidas secuencialmente como cadenas de un mismo compuesto principalmente llamado monómero) que tiene gran plasticidad (de ahí su nombre) y tiene como componente principal el carbono.

Los microbios pueden romper con estas cadenas descomponiendo al polímero original en monómeros más fáciles de seguir degradando en sustancias básicas como carbono, azúfre o nitrógeno (depende de la característica del polímero). El problema con el plástico (y sus tipos como el PET, PEAD, PVC, PP ó PS) es que los microorganismos realmente no tienen un mecanismo de acción para degradarlos; como consecuencia de esto, el plástico tarda de 100 a 1,000 años en degradarse.

Ahora bien, últimamente existen nuevos aditivos para la fabricación de polímeros sintéticos que incorporan sustancias para facilitar la degradación biológica. Debido a la constante alza del precio del petróleo por su agotamiento a nivel mundial (lo cuál puede llevar a colapsar a toda la economía), en las últimas décadas se han estudiado formas para producir los denominados EDPs (environmentally degradable polymers and plastics), los cuáles tienen incorporadas sustancias como:
  • Azúcares
  • Celulosa
  • Almidón de maíz (ácido poliláctico)
Estas añadiduras a la cadena polimérica, permiten que sea mucho más biodegradable el plástico; evidentemente a mayor porcentaje de material orgánico, mayor biodegradabilidad tendrá el plástico terminado... así como su costo.

  ¿Y entonces, los detergentes...?



Justamente gracias al ejemplo del plástico, podemos ser más claros con nuestros productos ya que prácticamente las materias primas con las que están elaborados, provienen de azúcar, celulosa, etanol de maíz y almidones de maíz. Un detergente se compone de tensoactivos, los cuáles son compuestos químicos capaces de abatir la tensión superficial del agua y remover la mugre gracias a las micelas que se forman en la solución detergente.



Como puede observarse en la estructura química de arriba, es un alquilsulfato (un tensoactivo) que consta de un anillo bencénico, una cadena de alquilo (carbonos) y un grupo sulfato. Estos tensoactivos pueden fabricarse gracias a la reacción de alquilación de Friedel - Crafts con ácido sulfúrico de Nordhausen ó con ácido sulfúrico a altas temperaturas en presencia de un catalizador como el cloruro de aluminio.


La zona que comprende la "R" (cadena hidrocarbonada) hasta el grupo sulfato, se conoce como región hidrofóbica y el metal con carga positiva, región hidrofílica. Algo hidrofóbico repele al agua y es afín a la grasa y visceversa con la hidrofilia. Cuando se agregan tensoactivos a una solución en un punto bien definido de la concentración (concentración micelar crítica) se forman micelas, que son agregados o corpúsculos de tensoactivos en donde las colas hidrofóbicas se orientan al interior y las "cabezas" (metales) hidrofílicas al exterior de la estructura presuntamente esférica.

 
Micela: cabezas hidrofílicas orientadas al exterior del núcleo hidrofóbico

Las micelas encapsulan la mugre del área de lavado y la remueven de la superficie que se está tratando. Al vertir al drenaje, los microbios deben ser capaces de poder romper la cadena hidrofóbica en compuestos más sencillos de carbono.


Nuestros detergentes incorporan tensoactivos de origen natural e híbridos; la glucosa es un punto de partida para la fabricación de los detergentes:

Para llegar a una estructura parecida a ésta:


 
En donde es aún más fácil la degradación del tensoactivo por medio microbiano. Es por esto que nuestros detergentes cumplen con la característica de alta biodegradabilidad, respeto al medio ambiente y sustentabilidad.

Te invitamos a entrar a www.einsbledt.com y conocer nuestros productos, nuestro blog interno y conocer más acerca del fascinante mundo de la química.

Agradecemos tu opinión y comentarios en este blog y en el de nuestra empresa.

¡Vive Verde!
 

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